Las últimas actualizaciones de iOS y Android han vuelto a adelgazar la fina línea que separa ambas plataformas, ya que cada vez más usuarios se quejan de lo mismo: fallos que se repiten en el software de Apple y Google, en la misma dirección.

No es que sea algo completamente nuevo, pero sí llama la atención porque durante años han sido plataformas muy distintas en su forma de funcionar. Ahora, en cambio, cada vez se parecen más, sobre todo en lo que respecta a sus problemas.

La pesadilla de actualizar

Después de actualizar, mucha gente está notando que la batería dura menos y que el móvil parece estar haciendo cosas todo el rato, incluso sin usarlo demasiado. A simple vista parece un fallo, pero en realidad es algo que ya hemos explicado en numerosas ocasiones y que tiene que ver con la complejidad de los sistemas operativos modernos.

google pixel 9 pro actualizar
Actualizaciones de Android.

Tanto iOS como Android son mucho más exigentes que antes y dependen en gran medida de procesos automáticos que trabajan en segundo plano. Unos procesos que sí, lastran la batería durante los primeros días después de aplicar una actualización.

Lo decíamos la semana pasada cuando varios usuarios se quejaban de que actualizar a iOS 26.4 sobrecalentaba el iPhone y lo comentábamos cuando usuarios de Android se quejaban, prácticamente, de lo mismo.

Hoy en día tanto Apple como Google  han apostado fuerte por la inteligencia artificial, el procesamiento interno y la conexión constante con la nube. ¿Qué implica eso? Que cuando instalas una nueva versión, el móvil no se queda quieto: reorganiza archivos, analiza fotos, ajusta hábitos de uso y revisa permisos de apps.

Todo eso lleva tiempo y consume recursos, lo que se traduce en más gasto de batería e incluso algo de calor en el dispositivo durante los primeros días.