Las amenazas cibernéticas están al orden del día; todos los días nos encontramos con diferentes amenazas que ponen en jaque la seguridad de los usuarios que tienen tanto teléfonos móviles, tablets o incluso ordenadores. Sin embargo, no todas las amenazas son iguales y hay casos excepcionales como el que hemos conocido hoy, que proviene desde Corea del Norte y que podría suponer una gran amenaza para los afectados.

Los hackers menos experimentados no pueden ocasionar graves problemas de seguridad en los dispositivos actuales, gracias a las extensas medidas de prevención que se integran en los sistemas operativos Android, iOS, macOS y en Windows. Pero hay casos excepcionales como el demo conocido hoy, donde un reconocido grupo de hackers llamado APT37 ha conseguido burlar las medidas de seguridad para conseguir el acceso a prácticamente todo lo que un usuario puede almacenar o hacer con el teléfono.

Desde grabar audio hasta hacer capturas de pantalla y extraer datos

Esta amenaza afecta principalmente a todos aquellos que tienen un dispositivo Android en sus manos, aunque tampoco se libran los usuarios de Windows. El ataque informático está destinado a conseguir acceder a su información más privada y robar todos los datos posibles para extorsionar personas, acceder a sus cuentas bancarias y otros propósitos de mala índole. Otro de los efectos que puede tener es el acceso a recolectar todos nuestros contactos almacenados en el smartphone, incluso los mensajes recibidos y enviados a través de SMS, el registro de llamadas completo e incluso hay casos donde se han extraído las contraseñas privadas.

Pedro Santamaría con el Samsung Galaxy S26 Ultra en mano
Pedro Santamaría con el Samsung Galaxy S26 Ultra en mano / Foto del Grupo ADSLZone

Esta amenaza tiene efectos diferentes en los ordenadores con Windows; en este caso, las capturas de pantalla y el registro de todas las teclas pulsadas, así como el contenido del portapapeles, son su gran peligro.

Los expertos en ciberseguridad han llamado al virus BirdCall, alertando de lo invasivo que puede llegar a ser porque los afectados no se dan cuenta ni pueden sospechar fácilmente de que su teléfono móvil, tablet o incluso el ordenador está siendo controlado. Esto multiplica los riesgos y podría generar situaciones de peligro extraordinario.

Aunque este virus comenzó a dar sus primeros pasos hace cinco años con el objetivo de acceder a los ordenadores con sistema operativo Windows, en otoño de 2024 dio los primeros pasos modificando su base para convertirse en una amenaza encubierta detrás de las aplicaciones de juego gratuitas que se facilitan a través de Internet.